El marisco, el pescado y las ostras son alimentos que deben
conservarse a baja temperatura hasta su venta. El objetivo es no romper nunca la cadena de frío, para mantener toda la calidad y la seguridad sanitaria de los alimentos vendidos. Por eso
nuestra máquina expendedora de ostras cuenta con una tecnología de refrigeración óptima. Está formada por decenas de taquillas refrigeradas cuya temperatura se controla a distancia. Cuando su cliente elige la
taquilla refrigerada que desea, paga y la taquilla se abre automáticamente. Pero más que un nuevo método de venta, la
distribución de ostras y otros mariscos en módulos refrigerados le permitirá aumentar su facturación y fidelizar a una nueva clientela.